Exposición ‘In situ’

Tuvo que ser en la adolescencia: en un par de ocasiones cogí los bártulos de dibujo y me fui por San Sebastián para pintar al natural rincones no obvios de la ciudad. No funcionó. Sentía vergüenza cuando los transeúntes se paraban junto a mí. Veinte años después, olvidé la tontería y retomé el asunto y el espíritu de todo aquello. Y sin acné. Y en otros lugares como Begur o Madrid. Los expuse en el ambigú (me chifla esa palabra) de los cines Príncipe.